|
|
Lorca Deportiva 2 - 1 Algeciras CF
El Algeciras Club de Fútbol dejó ayer una excelente imagen en el Francisco Artés Carrasco de Lorca (sobre todo en la primera mitad), aunque como viene siendo habitual volvió a perder y se aleja todavía un poco más de los puestos de permanencia (actualmente está a 14 de la Unión Deportiva Marbella que ocupa la posición de promoción).
Los de José Luis Montes, que nuevamente jugaron cargados de juveniles (concretamente debutaron tres) tuvieron bastantes ocasiones en los primeros 45 minutos y después supieron sobreponerse a los dos tantos encajados consiguiendo que su rival terminara el partido metido en su área, pidiendo la hora entre los abucheos de sus aficionados que recriminaban la actitud de los jugadores locales.
De todas formas, goles son amores y no buenas razones y a pesar del golazo de Pedro los visitantes no consiguieron empatar, aunque a fuerza de ser sinceros hay que reconocer que lo merecieron.
Muchas ocasiones
Los primeros minutos de juego fueron realmente malos, ya que ninguno de los dos equipos se aplicó lo suficiente para ser el dominador del partido, lo que se tradujo en una ida y vuelta sin ton ni son, con pérdidas constantes de balón por parte de uno y otro equipo que levantaron los primeros síntomas de protesta entre los aficionados locales, ya que el Lorca, quizás confiado de que tenía mucho tiempo para solventar la papeleta, y los algecireños más pendiente de defenderse que de mirar con desparpajo la portería de Jauregui, hicieron que la mayoría de los asistentes en el Francisco Artés Carrasco se aburrieran someramente durante este tiempo.
No obstante, a pesar de que el fútbol no fue bueno, si existieron ocasiones de peligro en una y otra portería, pero fueron más producto de jugadas puntuales de uno y otro equipo que de una continuidad en la elaboración futbolística.
Ocasiones
Así, cabe reseñar una jugada de Manel en la que los locales pidieron un penalti que tenía toda la pinta (minuto 6); un disparo de Manuel Angel que salió muy cerca del lateral de la portería defendida por Jauregui (minuto 14); y una segunda de Chando, Manu Bustos y Manel que salió fuera por poco (minuto 15).
Por último, y cuando se cumplía algo más del primer cuarto de hora, Alvarito también tuvo la oportunidad de rematar de cabeza, pero la pelota se marchó fuera.
Al filo del minuto veinte de partido al Algeciras se le quitó el respeto hacia un ex Segunda División y decidió estirarse, aunque lo hizo sin mucha precisión, ya que si, está claro, se aproximó a la portería del veterano portero vasco, no lo hizo con mucho peligro.
En el minuto 26 de esta primera mitad se produjo una jugada clave en un libre directo metido por Manu Bustos en el área rojiblanca en el que se produjo un clarísimo penalti sobre Raponi que el colegiano no quiso ver y que fue muy protestado por los jugadores locales.
En la siguiente ocasión José Luis Rico vio como García Moreno le sacaba la amarilla en una jugada en la que Chando se marchaba solo en dirección a Félix Romero y el defensa tuvo que pararlo.
La respuesta rojiblanca no se hizo esperar. Ocurrió en el minuto 33, en un remate de Pedro que no entró al tocar en un defensa y,la pelota, en lugar de marcharse al fondo de la red, se fue a saque de esquina que botaron los murcianos sin problema.
La siguiente ocasión también fue para el Algeciras, en el minuto 38, con un remate de José Luis Rico que un defensa tuvo que sacar 'in extremis', pues el balón se colaba irremisiblemente.
El córner sacado por el Algeciras se transformó en una jugada de contragolpe de Manu Bustos a la que tuvo que responder Félix Romero con una excelente parada.
Con esta jugada se llegó al final de una primera parte que definitivamente estuvo muy entretenida y en la que cualquiera de los dos conjuntos pudo marcar, pero los errores en los metros finales lo impidieron.
Gol psicológico
No se habían sentado los espectadores para presenciar la segunda mitad cuando el conjunto murciano se adelantó en el marcador.
Fue un desajuste defensivo que dejó un balón suelto en el área pequeña a la que llegó Manel para empujarla al fondo de la red.
Evidentemente el gol psicológico causó impacto en el equipo algecireño y levantó la moral de los murcianos, por lo que se presumía una segunda mitad bastante diferente
Nada más lejos de la realidad, ya que el partido perdió toda intensidad e interés del que había estado revestido en los primeros 45 minutos.
Los de Miguel Alvarez se contentaron con el resultado y se dedicaron a leer tranquilamente el partido, sobre todo cuando en el minuto 60 Rubén, que había salido minutos antes sustituyendo a Manel, se plantó solo delante de Félix Romero y no tuvo ninguna dificultad para batirlo.
Lo abrieron
Cuando parecía que el partido estaba cerrado bajo siete candados, el canterano Pedro se dedicó a deshacerlo todo con un golazo impresionante a la media vuelta después de que Jauregui despejara de mala manera un potente disparo de Mario.
Este tanto le dio alas al conjunto algecireño, que veía como podía sacar algo positivo al final.
Por contra, los locales empezaron a mirar el choque con otra intención, pensando que sería una auténtica tragedia empatar en casa frente al colista, por lo que la presión y el nerviosismo pasó al tejado blanquiazul, sobre todo por la actitud demostrada por el público recriminándoles la forma en que estaban jugando.
En ese momento de partido, los dos técnicos comenzaron a mover banquillo buscando cada uno su propio beneficio.
Estos cambios favorecieron más a los algecireños, que se fueron arriba y comenzaron a poner en peligro la portería contraria.
De todas formas, la diferencia entre uno y otro equipo se vio precisamente en estos momentos difíciles del partido, en los que la experiencia de los jugadores blanquiazules fue superior y supieron aguantar el partido hasta que García Moreno dio por terminado el choque.
Esta conclusión llego con un Lorca totalmente encerrado en su área, pidiendo materialmente la hora y con un público realmente enfadado con los suyos al ver como el colista, formado en su mayoría por jugadores jóvenes, les había encerrado en su área de donde no los dejaban salir y, si bien no volvió a crear un peligro importante después de su tanto, nadie podía estar tranquilo en el estadio murciano.
Como prueba de esta circunstancia fue el aplauso que recibió el Algeciras en su retirada y el que individualmente también le ofrecieron los espectadores a todos y cada uno de los cambios del Algeciras, que demostró en Murcia una capacidad de lucha importante, pero también muchas, muchísimas carencias.
En definitiva, un partido que sirve para que el conjunto local sobrepase una situación delicada, mientras que los rojiblancos siguen su particular 'Vía Crucis' por esta categoría que podría perder en las primeras jornadas del próximo mes de abril
El próximo partido en casa será frente al Mazarrón, probablemente el domingo a partir de las 19.30 horas
|
|
|